jueves, 30 de mayo de 2013

Ingresos por visitas a bodegas en Estados Unidos


Todos los años se realiza una encuesta a bodegas en Estados Unidos para entender la evolución de las visitas y las ventas derivadas de éstas.  Se trata de una fuente de información muy importante para el mercado americano, pero también para los profesionales del enoturismo en España, que podemos ver desde la distancia qué está ocurriendo en el que es a seguro el mercado líder en enoturismo del mundo (en su sentido más estricto y limitado)

¿Podemos usar de alguna forma los datos de Estados Unidos aquí? Cada mercado es un mundo y es muy complicado pensar que lo que ocurre en un mercado ocurrirá en otro. Por poner un ejemplo: las distancias en Estados Unidos son grandes y la gente no tiene tan fácil como en España el bajar a la tienda y comprar un vino; esto puede explicar que hacerse de un club de vinos tenga más interés allí.
Los datos son de cualquier forma interesantes. Pasamos a resumiros lo que hemos visto como grandes tendencias. Esperamos que os parezca interesante y que os proporcione una buena y sencilla imagen de qué ocurre allí. 

2 son las grandes conclusiones que se pueden extraer de la encuesta a bodegas que reciben visitas en Estados Unidos: las ventas directas crecen, con un incremento de un 8% de visitantes y cada vez más bodegas cobran por la visita: en 2012 un 79% de las bodegas cobran por la visita, un incremento de un 9% respecto a 2011. De las que cobran, un 68% realiza algún tipo de reembolso por la compra de vino. El precio más alto es el de Napa Valley, con más de 21 dólares, lo que contrasta con la media de Estados Unidos: 11 dólares (8 si Napa se excluye del cálculo).


La media de visitantes a una bodega al mes en Estados Unidos es de 1.125 personas

El gasto medio por ticket de compra (un ticket de compra puede incluir a más de una persona) fue de 65 dólares. La cifra total de negocios creció un 9% frente a 2011, un punto por encima de la de visitantes, lo que muestra que parte del crecimiento fue también debido al incremento de precio.
Un elemento muy importante para las ventas en Estados Unidos es la existencia de Wine cubs o clubs de la bodega. Un 83% de las bodegas tienen un club de vino y consiguen, de media, una facturación por socio de 309 dólares al año (Napa vuelve a liderar con 589 dólares). Las ventas por este canal han supuesto un incremento de un 10,8%. Un 6% de los visitantes a bodegas se hacen socios del Club de la bodega y la duración media a uno de estos clubs es de 22 meses. 

El estudio se basa en una muestra de respuestas de 552 bodegas, 102 en Napa, 96 en Sonoma y el resto repartido en 10 diferentes regiones de Estados Unidos.  Se trata de una amplia muestra para de bodegas para poder extraer conclusiones. Esta muestra es, sin duda, más alta que el número total de bodegas visitables en España (nos referimos a bodegas que de verdad hagan del enoturismo una parte importante de su propuesta como bodega).

lunes, 13 de mayo de 2013

Como van a promover el enoturismo en el Estado de Nueva York



Un hecho poco conocido para la mayoría de la gente, el Estado de Nueva York emplea más de 700.000 personas en turismo. El Estado recibe 202 millones de visitas al año, incluidas como es normal todas las domésticas.  La ciudad de Nueva York es, como es natural, el mayor imán que atrae esas visitas (entendemos que en ellas se incluyen también las realizadas por trabajo que, a fin de cuentas, dejan ingresos en el Estado).

Menos conocido que ese dato es uno que debe impresionar, de forma considerable, a los profesionales del enoturismo en España.  Las 335 bodegas del Estado reciben 5 millones de visitas anuales. He escrito bien. 5 millones.


Las bodegas de España (las que reportan en ACEVIN) reciben 1,5 millones de visitas al año. 250.000 turistas visitan bodegas en España. Las 335 bodegas del Estado de Nueva York reciben más de 3 veces las visitas de España.

Lo más impresionante de esto es que, según el Presidente de la New York Grape & Wine Foundation, Jim Trecise, 300 de las 335 bodegas del Estado no vivirían si no fuera por los ingresos del turismo.

En el reciente (y último) “Tourism Summit o Cumbre sobre el Turismo de Nueva York, se han realizado propuestas para poder hacer crecer esas cifras de visitas y de negocio.

Una de las iniciativas es dar a los visitantes que lleguen por avión y a los que pernocten en hoteles unas pequeñas muestras de cata de vino (y cerveza), así como información para visitar las bodegas y fábricas de cerveza de la zona.  Otra de ellas es realizar una promoción (agresiva dicen, y viniendo de Estados Unidos podemos entender que así será) del turismo vinculado a la agricultura, con énfasis en el buen comer y beber y en los productos locales del Estado. Viajes para grupos, viajes para individuales, empresas, las ideas y temáticas a accionar se multiplican en torno a la región de los lagos del Estado.

Como siempre podemos ver en las prácticas  y planteamientos que vienen de Estados Unidos, llama la atención (Y es alabable) el enfoque posibilista y directo de los planteamientos: “queremos conseguir más gente, estas son las fortalezas, se puede trabajar conjuntamente de estas formas, hagamos estas cosas…” Resultados.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Precios medios de visita a Bodega en España



Después de analizar unas 200 bodegas de vino en toda España podemos extraer algunas conclusiones desde turismodevino.com  sobre el  precio medio de una visita a bodega en España, que resulta ser en bodegas visitables y que cobran por visita es de algo menos de 7 euros. Nuestra primera conclusión es que se trata de un precio muy asequible, en especial si lo comparamos con lo que se suele cobrar en pubs o discotecas por una copa, de forma más clara aún si comparamos  si compramos lo que se nos ofrece en un caso y otro.
En nuestro análisis hemos visto diferencias en los precios que se cobran en diferentes Comunidades Autónomas y podemos concluir que si bien hay diferencias, tal vez no sean tan grandes o importantes como se podría pensar a priori. 
interior de bodega

Vemos, por ejemplo, como los precios medios del vio de una denominación tienen un impacto (como es lógico dado que en las visitas se catan vinos) en el precio de la visita. La cercanía a zonas turísticas o grandes núcleos urbanos también tienen un impacto importante.
La Rioja y Castilla León (pese a ser en ocasiones consideradas de forma espontánea como zonas caras por lo que hemos constatado en numerosas conversaciones)  no son las zonas más caras para visitar sus bodegas. Ambas regiones se sitúan en un nivel de precio por visita muy parecido: 6,37 y  6,61 euros respectivamente. En el mismo nivel de precios se encontraría igualmente Navarra, una región que tiene también mucho que ofrecer en el área de turismo de interior de calidad. 

En la zona baja de precio encontramos a 2 regiones vinícolas de gran importancia como Murcia y Aragón, con precios medios cercanos a los 5 euros por visita.
Por otro lado, y a diferencia de casi todas las comunidades, Andalucía muestra una particularidad en la gran diferencia interna de sus precios. Observamos que los precios varían mucho dependiendo de la sub-zona en que se encuentren las bodegas. Por ejemplo,  mientras que en Montilla Moriles los precios no superan los 5 euros por visita, en la zona de Ronda (muy turística) los precios medios de la visita se elevan por encima de los 16 euros. En el marco de  Jerez, la zona con más visitas de Andalucía, los precios medios por visita superan ligeramente los 8 euros. 
enoturismo

Observamos una situación similar en Cataluña, con precios medios por visita que superan los 8 euros, si bien existen algunas bodegas como las de Priorat en donde los precios alcanzan los 20 euros debido al precio de sus vinos y al número de visitantes (si se tienen que abrir botellas para una pareja es normal que los precios de la visita suban) Priorat se sitúa en la parte más alta de precios por visita de España. Sin embargo,  sin esta influencia ejercida al alza por Priorat, el precio medio en Cataluña se situaría en los 6,82 euros, muy cerca de Rioja y Castilla León tal y como habíamos visto anteriormente.
Destacan igualmente los precios en Castilla La Mancha, que se sitúan cercanos a los 10 euros de media por visita, precio donde también se encuentra la media de la visita en Canarias, influido sin duda por razonas de actividad turística.

Nuestra conclusión es que los precios que encontramos son muy razonables por lo general. Hacer Enoturismo en España es un gran producto de gran valor por el precio pagado: en una bodega tendremos normalmente a una persona profesional durante cerca de una hora explicándonos como cuidan el viñedo o como elaboran vino. Se nos servirá vino en perfecto estado, en ocasiones acompañado de una sencilla tapa, y el precio de la visita es en casi todos los casos más bajo que tomarse una copa en una discoteca.
Este análisis se ha realizado con bodegas que publican sus precios de visita.
Otra importante conclusión es la popularización de las visitas: si este análisis lo hubiéramos realizado 10 años atrás nos habríamos encontrado sin duda muchas menos bodegas visitables o una menor variedad en los tipos de visita.

El hecho más destacable es sin lugar a dudas que el enoturismo es una  actividad al alza y que las lo ven crecientemente como forma de hacer marca, vender vino y obtener una nueva línea de ingresos. ¿La cuenta pendiente? Conseguir atraer muchos más enoturistas extranjeros.   Una cuenta pendiente para todos, y asignatura en la que se agradece que la promoción de turismo de España incluya de forma creciente información y énfasis en la gastronomía y el vino.

martes, 27 de noviembre de 2012

Dia Europeo del Enoturismo: Reflexiones



Este año ha sido el cuarto consecutivo en que se celebra el Día Europeo del Enoturismo. Podemos decir que es algo como el “Cibermonday” del mundo del Enoturismo, en el que multitud de bodegas abren sus puertas de forma gratuita o a precios más bajos que los habituales, ofrecen propuestas diferentes a las cotidianas y acerca así la cultura del vino a los ciudadanos.

Las notas de prensa sobre el día Europeo del Enoturismo se repiten, y sin ánimo de ser crítico, sí merece al menos la pena una reflexión al respecto.  

Es evidente que todo lo que haga que se hable de vino es bienvenido, y todo lo que haga que se hable de Enoturismo es, al menos desde aquí, bienvenido por partida doble. Si los resultados de este día se midieran por el número de notas de prensa que se lanzan, es sin duda que podemos decir que se trata de un gran logro. 



Hemos querido analizar el impacto en búsquedas en Google que tiene el Día Europeo del Enoturismo, y si bien no nos encontramos ninguna gran diferencia, sí podemos ver al menos que los días previos al Día Europeo del Enoturismo traen un nivel de tráfico similar a las Semanas con más búsquedas del año, así que, teniendo en cuenta que para estas fechas de Noviembre la vendimia es historia desde hace mucho tiempo, así como teniendo en cuenta que el tiempo metereológico no es el mejor de los posibles en Noviembre, sí podemos constatar un cierto movimiento en la “mente de quien busca viajes” gracias al Día Europeo. Algo similar ocurre cuando pensamos en "Wine tourism" y el anuncio de los premiados por Great Wine Capitals.. Es posible, en cierta medida, que los propios interesados en los Premios, así como en el caso del Día Europeo del Enoturismo, los propios organizadores de cientos de actividades en diferentes lugares, sean los que hagan búsquedas que ayuden a este pico en las mismas... pero seamos optimistas y pensemos que en realidad se deben a consumidores, turistas y visitantes ávidos de información.

¿Qué hemos observado este año? Intentamos resumir y poner un simple ejemplo como botón de muestra:

En este día las bodegas abren sus puertas al público, en lo que podríamos denominar como una jornada de puertas abiertas, para enseñar cómo de elabora el vino. También tenemos los ya tradicionales cursos de cata, y los más novedosos cursos de maridaje, en los que nos enseñan qué tipo de vino va bien con cada comida. Aprovechando la afluencia de público, se han organizado rutas culturales, ya que el público que hace enoturismo suele ser muy receptivo a las ofertas de turismo cultural, y disfruta conociendo el patrimonio de las zonas que visita.

Como ejemplo de actividades concretas, nos podemos centrar en las que se han llevado a cabo en la población de Tomelloso, un pueblo de Ciudad Real en el que la economía gira alrededor del mundo del vino, y famoso por sus bodegas. En Tomelloso los asistentes a las jornadas han podido asistir a una actuación de cante flamenco, a una obra de teatro, e incluso a un concierto de la Coral del conservatorio de la localidad.

Es interesante ver la ampliación de actividades más allá de las bodegas y sus visitas en si misma. El Enoturismo debe entenderse como mucho más que poder realizar una visita. Echamos en falta la existencia de productos turísticos. Nosotros mismos, como operadores, somos los primeros que debemos poner en manos de quienes visitan nuestras agencias y portales más ofertas vinculadas. Desde aquí una autocrítica para poder hacer producto de las diferentes actividades que se planteen, si bien también es necesario recordar que la venta de viajes es compleja, y que quien organice eventos locales, jornadas de puertas abiertas, jornadas gastrómicas y un largo etceetera debería pensar en cómo hacer posible que las mismas se incluyan en catálogos de propuestas. En ocasiones, y ahora la crítica para afuera, parece que las propuestas se realizan más para el disfrute local que para la atracción de turistas. Este debería ser el mayor objetivo, en especial si pensamos en turistas extranjeros que puedan dejar buenos ingresos para los destinos de interior.

El año que viene más, y por nuestro lado, al menos, el compromiso de poner nuestro grano de arena en la distribución de propuestas.

jueves, 26 de julio de 2012

Enoturismo en Ribera del Duero... ¿Con niños?


Tal vez hayas tenido esta discusión. ¿Se puede hacer enoturismo con niños? Yo la he tenido a menudo pues son 2 las cuestiones que confluyen en mi caso particular: por un lado tener 2 niños pequeños y, por otro, ser responsable de un negocio de promoción de enoturismo. 

Familiares y amigos me hacen con ocasión esa pregunta y, cuando convencido respondo de forma afirmativa, me responden que por qué entonces no visito bodegas a menudo con los niños… Suelo responder de forma habitual que si bien me encanta visitar bodegas, no deja de ser mi trabajo…¿es que tú llevas a tus niños a la oficina o a la tienda?

La pregunta sobre la afinidad entre enoturismo y niños es sin embargo un poco un desafío para un profesional del sector. Es seguro que habría aún muchas cosas por mejorar, y de esas hablaré en un momento, pero la conclusión o respuesta a la pregunta a de ser, sin duda, afirmativa. Paso en un momento a contar mi propia experiencia y desde aquí, cada cuál que saque conclusiones.

Empecemos sin embargo por las cosas a mejorar. Pondré unas cuentas ideas que son, desde mi punto de vista, de muy sencilla implantación:
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      A los niños les encanta pintar. ¿Por qué hay tantos restaurantes que no disponen de unas pinturas y unas hojas en blanco para que los niños se entretengan (si son con unas uvas o temas de las labores del campo, mejor) y evitar así la tentación de levantarse, alborotar y molestar.
-          Es muy fácil incluir en cualquier espacio un rincón para niños pequeños… y la inversión es mínima. 6 sillas de niño, 2 mesitas de colores, 10 libros, pinturas y 4 juguetes convierten un rincón de cualquier bodega en un espacio infantil donde los niños se entretienen mientras los padres, a 10 metros, catan un vino. 
-          No estaría mal poner unos columpios en algunas bodegas muy visitadas… servirían de recompensa para el tiempo pasado. Lo mismo se puede decir de una piruleta o un par de caramelos.

Tal vez hay gente que piensa que esto va en detrimento de la imagen de la bodega, etc. Bueno, se pueden pensar las cosas de formas muy diferentes. Las cosas hechas con gusto y sentido común no deberían nunca ir en detrimento de la imagen.

Dicho lo malo, vaya todo lo bueno, que hay mucho.

Salimos de Madrid con idea de visitar Ribera del Duero y posteriormente Rioja.  Visitamos primeramente Aranda. Para niños, lo más recomendable es un paseo al lado del Duero y luego dejarles corretear un poco por la Plaza Mayor. Tras estar en Aranda hicimos una visita express en bodegas Portia tras lo que comimos en la propia bodega. La visita Express es una buena opción pues no dura mucho y los niños se quedan sorprendidos de la dimensión del lugar y al ver tantas barricas. Les encantó el color rojo que marca el nivel del suelo… y comer mirando a las barricas hizo que preguntaran muchas cosas sobre porqué el vino se guarda, etc.

Tras esta visita nos fuimos a Peñafiel y allí, como no, se inicia todo lo que tiene que ver con las historias de castillos, caballeros, monstruos y princesas. Subiendo al Castillo en coche podréis ver un espectacular juego infantil que es, de hecho replica en miniatura del propio castillo. Los niños se lo pasaron de miedo allí. Luego subimos al castillo pero decidí no entrar en el museo para no agotarles demasiado. Creo que lo mejor para hacer en el Museo de Peñafiel para un niño es oler los frascos de esencias, pero como digo decidimos no ir y reservamos fuerzas para ver bodegas Protos. La visita puede resultar un poco larga, pero lo cierto es que los niños se pueden pasar todo el rato imaginando qué tipo de máquina, o gusano gigante ha hecho todos los túneles por los que se pasan. También se peguntan cómo han podido entrar allí tantas barricas, o las máquinas que hay.

Tras esta visita nos fuimos al hotel en Peñafiel a reponer fuerzas para el día siguiente. El balance fue muy positivo, y ayudó mucho haberles llevado unos guerreros con los que pudieron jugar pensando en el castillo.  Esos guerreros les sirvieron también para no aburrirse el día siguiente.
Salimos no muy pronto tras un buen desayuno y nos fuimos directamente a Rioja y nos quedamos en Laguardia. .. Contaré esta parte del viaje en un próximo post.