jueves, 20 de noviembre de 2014

Rioja. Potencial enoturístico. Algunas reflexiones

Cuando hablamos de Rioja en este breve análisis lo hacemos pensando en la Rioja vinícola. La Rioja vinícola corresponde a la denominación de origen. No hablamos por tanto de una Rioja como Comunidad autónoma y otra rioja que se encuentra bajo País Vasco o Euskadi: el viajero no tiende de este tipo de fronteras cuando está haciendo un viaje. Esa es la primera conclusión importante que podemos hacer.

Quien visita Haro y sus bodegas es muy posible que quiera visitar igualmente Laguardia, pasar por la carretera que recorre los viñedos de Rioja Alavesa, etc. Rioja, la Comunidad Autónoma, es seguramente la Comunidad que más centra su promoción turística en el mundo del vino. Euskadi también hace uso del mundo del vino, como parte de la promoción que realiza de la Rioja alavesa…. El impacto de ambas promociones es posible que se refuerce, pero desde la perspectiva del viajero, la información recibida será siempre parcial.



La configuración o planificación del viaje será siempre parcial si se hace uso de las herramientas de promoción “oficiales”. Antes de entrar en el potencial turístico, hemos pensado que es necesario hacer esta reflexión inicial. ¿Pero cuál es el verdadero potencial de Rioja? Desde nuestro punto de vista entendemos que el potencial de cualquier tipo de turismo asociado a viajes y gastronomía es alto… si las cosas se hacen bien.

 ¿Por qué somos tan contundentes en esta afirmación? Porque las tendencias del mundo actual parecen sugerir que esto debe ser así. Proliferan los programas con grandes chefs (y menos grandes), proliferan reality-shows gastronómicos, proliferan programas de televisión que hablan de viajes por el mundo y que ocupan gran parte del tiempo en degustar la gastronomía local. El contenido dela página Spain.info nos muestra un porcentaje del contenido cada vez más grande de gastronomía…. Otra tendencia en el mundo de los viajes es la realización de viajes más cortos pero más frecuentes. Esto debería ser bueno para una región como Rioja, que tiene sin duda muchos argumentos para un viaje de 2 ó 3 días de duración.

Ir a favor de una corriente siempre es bueno. Pero no es suficiente. Para poder aprovechar las corrientes sociales hay que tener producto turístico. Esta afirmación, tan evidente como es, debe ser tomada muy en serio. Un producto turístico requiere de infraestructura para su acceso. En el caso de Rioja las conexiones por autovía o autopistas son buenas. Requiere también de cercanía a aeropuertos principales, con conexión internacional si se pretende (como debería ser) ir a por el público extranjero.



En el caso de Rioja el aeropuerto más importante cercano es Bilbao. A una hora de Haro, perfecta en este sentido como punto de partida para un "wine tour" a Rioja, Bilbao es de por si un atractivo turístico de importancia. La posibilidad de combinar Bilbao con Rioja es de gran interés. Pero si se miran rutas aéreas o ferroviarias echaremos pronto en falta algunas conexiones sencillas que faciliten la vida del viajero que quiere ir desde uno de los grande aeropuertos de España a Rioja.

 Otro elemento esencial para el producto es la oferta hotelera. En el caso de Rioja encontramos aquí un problema evidente. La oferta es insuficiente para atraer grandes volúmenes de turistas extranjeros, pero es muy difícil que se pueda extender dado que no hay argumentos que puedan convencer a hoteleros de invertir e una zona donde el gran problema puede ser una estacionalidad excesiva y muy corta vinculada a, por ejemplo, momentos de vendimia. ¿Cómo llenar el resto del año? Hace falta un enorme esfuerzo de comercialización.

Los comercializadores, sin embargo, no tienen fácil su labor si faltan patas en el producto. En el caso de Rioja, más allá de las bodegas, nos planteamos ¿qué hace el viajero? Para viajes cortos el argumento principal del viaje, la razón de ser, suele estar en la ciudad principal y las actividades que propone. Rioja carece de este activo. Logroño es una ciudad interesante pero si pensamos en competir con otros destinos urbanos de Europa es muy probable que sus argumentos queden algo cortos….



Para empezar no es fácilmente accesible por avión y compañías de bajo coste. Lo que hemos comentado anteriormente nos muestra algunos de los desafíos que se deben remediar. En el caso de Francia, donde el turismo de interior está mucho más desarrollado que en España, el hándicap de la falta de peso de una ciudad cercana se compensa con la proliferación de actividades a sus alrededores. Suele ser turismo activo: visitas a queserías, granjas con animales a los que dar de comer, paseos en barquitos por el río, mercados, tiendas de artesanía por doquier, alquiler de bicicletas en multitud de puntos, paseos en burros, tours autoguiados por la naturaleza, pesca en lagos, paseos entre-árboles….

Actividades todas que refuerzan lo local y que se realizan por emprendedores locales. Un ejemplo de esto puede ser la zona de Perigord, vertebrada turísticamente por la Dordogne.



 Lo más importante en el caso de Rioja es que un gran número de activos están ya presentes para la configuración de tours: preciosos paisajes (candidatos a Unesco), bodegas tradicionales que conviven con las más modernas, monasterios, Camino de Santiago, gastronomía y tapas, hoteles de calidad (pero escasos)… Poner en valor todos estos encantos es una cuestión de tiempo, de esfuerzos colectivos y de ilusión por mostrar y compartir el patrimonio local.

jueves, 30 de mayo de 2013

Ingresos por visitas a bodegas en Estados Unidos


Todos los años se realiza una encuesta a bodegas en Estados Unidos para entender la evolución de las visitas y las ventas derivadas de éstas.  Se trata de una fuente de información muy importante para el mercado americano, pero también para los profesionales del enoturismo en España, que podemos ver desde la distancia qué está ocurriendo en el que es a seguro el mercado líder en enoturismo del mundo (en su sentido más estricto y limitado)

¿Podemos usar de alguna forma los datos de Estados Unidos aquí? Cada mercado es un mundo y es muy complicado pensar que lo que ocurre en un mercado ocurrirá en otro. Por poner un ejemplo: las distancias en Estados Unidos son grandes y la gente no tiene tan fácil como en España el bajar a la tienda y comprar un vino; esto puede explicar que hacerse de un club de vinos tenga más interés allí.
Los datos son de cualquier forma interesantes. Pasamos a resumiros lo que hemos visto como grandes tendencias. Esperamos que os parezca interesante y que os proporcione una buena y sencilla imagen de qué ocurre allí. 

2 son las grandes conclusiones que se pueden extraer de la encuesta a bodegas que reciben visitas en Estados Unidos: las ventas directas crecen, con un incremento de un 8% de visitantes y cada vez más bodegas cobran por la visita: en 2012 un 79% de las bodegas cobran por la visita, un incremento de un 9% respecto a 2011. De las que cobran, un 68% realiza algún tipo de reembolso por la compra de vino. El precio más alto es el de Napa Valley, con más de 21 dólares, lo que contrasta con la media de Estados Unidos: 11 dólares (8 si Napa se excluye del cálculo).


La media de visitantes a una bodega al mes en Estados Unidos es de 1.125 personas

El gasto medio por ticket de compra (un ticket de compra puede incluir a más de una persona) fue de 65 dólares. La cifra total de negocios creció un 9% frente a 2011, un punto por encima de la de visitantes, lo que muestra que parte del crecimiento fue también debido al incremento de precio.
Un elemento muy importante para las ventas en Estados Unidos es la existencia de Wine cubs o clubs de la bodega. Un 83% de las bodegas tienen un club de vino y consiguen, de media, una facturación por socio de 309 dólares al año (Napa vuelve a liderar con 589 dólares). Las ventas por este canal han supuesto un incremento de un 10,8%. Un 6% de los visitantes a bodegas se hacen socios del Club de la bodega y la duración media a uno de estos clubs es de 22 meses. 

El estudio se basa en una muestra de respuestas de 552 bodegas, 102 en Napa, 96 en Sonoma y el resto repartido en 10 diferentes regiones de Estados Unidos.  Se trata de una amplia muestra para de bodegas para poder extraer conclusiones. Esta muestra es, sin duda, más alta que el número total de bodegas visitables en España (nos referimos a bodegas que de verdad hagan del enoturismo una parte importante de su propuesta como bodega).

lunes, 13 de mayo de 2013

Como van a promover el enoturismo en el Estado de Nueva York



Un hecho poco conocido para la mayoría de la gente, el Estado de Nueva York emplea más de 700.000 personas en turismo. El Estado recibe 202 millones de visitas al año, incluidas como es normal todas las domésticas.  La ciudad de Nueva York es, como es natural, el mayor imán que atrae esas visitas (entendemos que en ellas se incluyen también las realizadas por trabajo que, a fin de cuentas, dejan ingresos en el Estado).

Menos conocido que ese dato es uno que debe impresionar, de forma considerable, a los profesionales del enoturismo en España.  Las 335 bodegas del Estado reciben 5 millones de visitas anuales. He escrito bien. 5 millones.


Las bodegas de España (las que reportan en ACEVIN) reciben 1,5 millones de visitas al año. 250.000 turistas visitan bodegas en España. Las 335 bodegas del Estado de Nueva York reciben más de 3 veces las visitas de España.

Lo más impresionante de esto es que, según el Presidente de la New York Grape & Wine Foundation, Jim Trecise, 300 de las 335 bodegas del Estado no vivirían si no fuera por los ingresos del turismo.

En el reciente (y último) “Tourism Summit o Cumbre sobre el Turismo de Nueva York, se han realizado propuestas para poder hacer crecer esas cifras de visitas y de negocio.

Una de las iniciativas es dar a los visitantes que lleguen por avión y a los que pernocten en hoteles unas pequeñas muestras de cata de vino (y cerveza), así como información para visitar las bodegas y fábricas de cerveza de la zona.  Otra de ellas es realizar una promoción (agresiva dicen, y viniendo de Estados Unidos podemos entender que así será) del turismo vinculado a la agricultura, con énfasis en el buen comer y beber y en los productos locales del Estado. Viajes para grupos, viajes para individuales, empresas, las ideas y temáticas a accionar se multiplican en torno a la región de los lagos del Estado.

Como siempre podemos ver en las prácticas  y planteamientos que vienen de Estados Unidos, llama la atención (Y es alabable) el enfoque posibilista y directo de los planteamientos: “queremos conseguir más gente, estas son las fortalezas, se puede trabajar conjuntamente de estas formas, hagamos estas cosas…” Resultados.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Precios medios de visita a Bodega en España



Después de analizar unas 200 bodegas de vino en toda España podemos extraer algunas conclusiones desde turismodevino.com  sobre el  precio medio de una visita a bodega en España, que resulta ser en bodegas visitables y que cobran por visita es de algo menos de 7 euros. Nuestra primera conclusión es que se trata de un precio muy asequible, en especial si lo comparamos con lo que se suele cobrar en pubs o discotecas por una copa, de forma más clara aún si comparamos  si compramos lo que se nos ofrece en un caso y otro.
En nuestro análisis hemos visto diferencias en los precios que se cobran en diferentes Comunidades Autónomas y podemos concluir que si bien hay diferencias, tal vez no sean tan grandes o importantes como se podría pensar a priori. 
interior de bodega

Vemos, por ejemplo, como los precios medios del vio de una denominación tienen un impacto (como es lógico dado que en las visitas se catan vinos) en el precio de la visita. La cercanía a zonas turísticas o grandes núcleos urbanos también tienen un impacto importante.
La Rioja y Castilla León (pese a ser en ocasiones consideradas de forma espontánea como zonas caras por lo que hemos constatado en numerosas conversaciones)  no son las zonas más caras para visitar sus bodegas. Ambas regiones se sitúan en un nivel de precio por visita muy parecido: 6,37 y  6,61 euros respectivamente. En el mismo nivel de precios se encontraría igualmente Navarra, una región que tiene también mucho que ofrecer en el área de turismo de interior de calidad. 

En la zona baja de precio encontramos a 2 regiones vinícolas de gran importancia como Murcia y Aragón, con precios medios cercanos a los 5 euros por visita.
Por otro lado, y a diferencia de casi todas las comunidades, Andalucía muestra una particularidad en la gran diferencia interna de sus precios. Observamos que los precios varían mucho dependiendo de la sub-zona en que se encuentren las bodegas. Por ejemplo,  mientras que en Montilla Moriles los precios no superan los 5 euros por visita, en la zona de Ronda (muy turística) los precios medios de la visita se elevan por encima de los 16 euros. En el marco de  Jerez, la zona con más visitas de Andalucía, los precios medios por visita superan ligeramente los 8 euros. 
enoturismo

Observamos una situación similar en Cataluña, con precios medios por visita que superan los 8 euros, si bien existen algunas bodegas como las de Priorat en donde los precios alcanzan los 20 euros debido al precio de sus vinos y al número de visitantes (si se tienen que abrir botellas para una pareja es normal que los precios de la visita suban) Priorat se sitúa en la parte más alta de precios por visita de España. Sin embargo,  sin esta influencia ejercida al alza por Priorat, el precio medio en Cataluña se situaría en los 6,82 euros, muy cerca de Rioja y Castilla León tal y como habíamos visto anteriormente.
Destacan igualmente los precios en Castilla La Mancha, que se sitúan cercanos a los 10 euros de media por visita, precio donde también se encuentra la media de la visita en Canarias, influido sin duda por razonas de actividad turística.

Nuestra conclusión es que los precios que encontramos son muy razonables por lo general. Hacer Enoturismo en España es un gran producto de gran valor por el precio pagado: en una bodega tendremos normalmente a una persona profesional durante cerca de una hora explicándonos como cuidan el viñedo o como elaboran vino. Se nos servirá vino en perfecto estado, en ocasiones acompañado de una sencilla tapa, y el precio de la visita es en casi todos los casos más bajo que tomarse una copa en una discoteca.
Este análisis se ha realizado con bodegas que publican sus precios de visita.
Otra importante conclusión es la popularización de las visitas: si este análisis lo hubiéramos realizado 10 años atrás nos habríamos encontrado sin duda muchas menos bodegas visitables o una menor variedad en los tipos de visita.

El hecho más destacable es sin lugar a dudas que el enoturismo es una  actividad al alza y que las lo ven crecientemente como forma de hacer marca, vender vino y obtener una nueva línea de ingresos. ¿La cuenta pendiente? Conseguir atraer muchos más enoturistas extranjeros.   Una cuenta pendiente para todos, y asignatura en la que se agradece que la promoción de turismo de España incluya de forma creciente información y énfasis en la gastronomía y el vino.

martes, 27 de noviembre de 2012

Dia Europeo del Enoturismo: Reflexiones



Este año ha sido el cuarto consecutivo en que se celebra el Día Europeo del Enoturismo. Podemos decir que es algo como el “Cibermonday” del mundo del Enoturismo, en el que multitud de bodegas abren sus puertas de forma gratuita o a precios más bajos que los habituales, ofrecen propuestas diferentes a las cotidianas y acerca así la cultura del vino a los ciudadanos.

Las notas de prensa sobre el día Europeo del Enoturismo se repiten, y sin ánimo de ser crítico, sí merece al menos la pena una reflexión al respecto.  

Es evidente que todo lo que haga que se hable de vino es bienvenido, y todo lo que haga que se hable de Enoturismo es, al menos desde aquí, bienvenido por partida doble. Si los resultados de este día se midieran por el número de notas de prensa que se lanzan, es sin duda que podemos decir que se trata de un gran logro. 



Hemos querido analizar el impacto en búsquedas en Google que tiene el Día Europeo del Enoturismo, y si bien no nos encontramos ninguna gran diferencia, sí podemos ver al menos que los días previos al Día Europeo del Enoturismo traen un nivel de tráfico similar a las Semanas con más búsquedas del año, así que, teniendo en cuenta que para estas fechas de Noviembre la vendimia es historia desde hace mucho tiempo, así como teniendo en cuenta que el tiempo metereológico no es el mejor de los posibles en Noviembre, sí podemos constatar un cierto movimiento en la “mente de quien busca viajes” gracias al Día Europeo. Algo similar ocurre cuando pensamos en "Wine tourism" y el anuncio de los premiados por Great Wine Capitals.. Es posible, en cierta medida, que los propios interesados en los Premios, así como en el caso del Día Europeo del Enoturismo, los propios organizadores de cientos de actividades en diferentes lugares, sean los que hagan búsquedas que ayuden a este pico en las mismas... pero seamos optimistas y pensemos que en realidad se deben a consumidores, turistas y visitantes ávidos de información.

¿Qué hemos observado este año? Intentamos resumir y poner un simple ejemplo como botón de muestra:

En este día las bodegas abren sus puertas al público, en lo que podríamos denominar como una jornada de puertas abiertas, para enseñar cómo de elabora el vino. También tenemos los ya tradicionales cursos de cata, y los más novedosos cursos de maridaje, en los que nos enseñan qué tipo de vino va bien con cada comida. Aprovechando la afluencia de público, se han organizado rutas culturales, ya que el público que hace enoturismo suele ser muy receptivo a las ofertas de turismo cultural, y disfruta conociendo el patrimonio de las zonas que visita.

Como ejemplo de actividades concretas, nos podemos centrar en las que se han llevado a cabo en la población de Tomelloso, un pueblo de Ciudad Real en el que la economía gira alrededor del mundo del vino, y famoso por sus bodegas. En Tomelloso los asistentes a las jornadas han podido asistir a una actuación de cante flamenco, a una obra de teatro, e incluso a un concierto de la Coral del conservatorio de la localidad.

Es interesante ver la ampliación de actividades más allá de las bodegas y sus visitas en si misma. El Enoturismo debe entenderse como mucho más que poder realizar una visita. Echamos en falta la existencia de productos turísticos. Nosotros mismos, como operadores, somos los primeros que debemos poner en manos de quienes visitan nuestras agencias y portales más ofertas vinculadas. Desde aquí una autocrítica para poder hacer producto de las diferentes actividades que se planteen, si bien también es necesario recordar que la venta de viajes es compleja, y que quien organice eventos locales, jornadas de puertas abiertas, jornadas gastrómicas y un largo etceetera debería pensar en cómo hacer posible que las mismas se incluyan en catálogos de propuestas. En ocasiones, y ahora la crítica para afuera, parece que las propuestas se realizan más para el disfrute local que para la atracción de turistas. Este debería ser el mayor objetivo, en especial si pensamos en turistas extranjeros que puedan dejar buenos ingresos para los destinos de interior.

El año que viene más, y por nuestro lado, al menos, el compromiso de poner nuestro grano de arena en la distribución de propuestas.